Plantas de interior y bienestar: qué revela un nuevo estudio

Dos sansevierias en macetas utilizadas como plantas de interior

Las plantas forman parte de nuestros hogares y espacios de trabajo no solo por su valor ornamental, sino también por la sensación de bienestar que producen. Pero ¿qué beneficios han sido realmente comprobados y cuáles pertenecen todavía al terreno de las creencias?

Un estudio publicado en 2026 analizó los efectos de incorporar plantas en oficinas reales. La investigación evaluó tres especies muy conocidas —la sansevieria, la drácena y el lazo de amor— y observó su relación con la calidad ambiental, el bienestar, la relajación y la productividad de los trabajadores. Sus resultados son interesantes, aunque también invitan a interpretar con prudencia la conocida idea de que las plantas “purifican” el aire.

Qué investigó el estudio 

Una investigación publicada en agosto de 2026 analizó qué sucede cuando se incorporan plantas en oficinas urbanas. El trabajo fue realizado por investigadores vinculados con la Universidad de Oporto, en Portugal, y se desarrolló mediante un ensayo controlado y aleatorizado.

Las oficinas se dividieron en dos grupos: algunas recibieron plantas y otras continuaron sin ellas. Los investigadores evaluaron la calidad ambiental de los espacios y distintos aspectos relacionados con los trabajadores, como el bienestar percibido, la satisfacción con el ambiente laboral, ciertas respuestas fisiológicas y la productividad.

En las oficinas seleccionadas se colocó aproximadamente una planta cada 9 m², procurando que fueran visibles para las personas: sobre escritorios, cerca de las ventanas o directamente en el suelo.

Las tres especies utilizadas fueron:

Dracaena fragrans Massangeana cultivada en el interior de una oficina
Dracaena fragrans ‘Massangeana’ cultivada en un espacio de trabajo. Fotografía de Eva Bouzon

¿Las plantas mejoraron el bienestar?

Los resultados mostraron que las oficinas con plantas obtuvieron una mayor valoración de su calidad ambiental. También se observaron respuestas fisiológicas compatibles con un estado de mayor relajación.

En concreto, los investigadores registraron cambios en el diámetro y en la capacidad de contracción de las pupilas. Estas modificaciones pueden relacionarse con una mayor actividad del sistema nervioso parasimpático, que interviene en los estados de descanso y recuperación.

Además, la disminución de determinados compuestos orgánicos volátiles se asoció con una mejora del 20,6 % en el bienestar autopercibido de quienes trabajaban en las oficinas con plantas.

Sin embargo, es importante interpretar este dato con prudencia: el estudio encontró una asociación entre estos factores, pero no permite afirmar que una planta por sí sola pueda solucionar los problemas de contaminación ambiental o de estrés presentes en un espacio de trabajo.

¿También aumentó la productividad?

No. A pesar de la mayor satisfacción ambiental y de los indicadores relacionados con la relajación, el estudio no encontró cambios significativos en la productividad.

Este resultado es interesante porque ayuda a separar los beneficios observados de las afirmaciones exageradas. Las plantas pueden contribuir a crear un entorno más agradable y favorecer la conexión visual con la naturaleza, pero eso no significa necesariamente que las personas trabajen más o produzcan mejores resultados.

Los propios investigadores consideran que los efectos sobre el bienestar fueron limitados y que será necesario realizar estudios más amplios para comprender mejor la relación entre las plantas, la calidad del aire y la salud de quienes ocupan estos espacios.

Las especies elegidas para la investigación

Sansevieria 

La sansevieria es una de las plantas más utilizadas en interiores por su porte arquitectónico y por su capacidad para adaptarse a diferentes condiciones de luminosidad. Requiere pocos cuidados y debe regarse con moderación, dejando secar el sustrato entre riegos.

Aunque suele presentarse como una planta de interior, también puede cultivarse al aire libre en lugares luminosos y protegidos de las temperaturas muy bajas.

Grupo de sansevierias cultivadas en pailas de fibrocemento
Sansevierias cultivadas en el exterior, en grandes pailas de fibrocemento. Fotografía de Eva Bouzon

Dracaena fragrans 

La Dracaena fragrans, conocida también como tronco de Brasil, aporta volumen y altura a los ambientes. Prefiere espacios luminosos sin sol directo intenso y un sustrato con buen drenaje.

Por su desarrollo vertical y su follaje abundante es una especie especialmente apropiada para oficinas, recepciones y espacios amplios.

Chlorophytum comosum 

El Chlorophytum comosum, conocido como lazo de amor, cinta o mala madre, se adapta muy bien al cultivo en macetas y produce numerosos estolones con pequeñas plantas en sus extremos.

Aunque suele incluirse entre las plantas de interior, no es exclusivamente una especie para ambientes cerrados. En climas templados también puede cultivarse en patios, balcones y jardines, preferentemente en sombra o media sombra y protegido de las heladas.

Esta versatilidad explica que pueda aparecer tanto en estudios sobre vegetación interior como en composiciones de exterior.

Ejemplares de Chlorophytum comosum variegado cultivados en macetas
Chlorophytum comosum, conocido como lazo de amor o cinta. Fotografía de Eva Bouzon

Plantas de interior y purificación del aire: qué conviene aclarar 

La capacidad de algunas plantas para absorber ciertos contaminantes se ha estudiado durante años, especialmente mediante experimentos realizados en cámaras cerradas y bajo condiciones controladas.

Sin embargo, una habitación, una vivienda o una oficina real no funcionan como una cámara de laboratorio. El volumen de aire, la ventilación, la cantidad de plantas y las fuentes de contaminación son muy diferentes.

Por ese motivo, no sería correcto afirmar que unas pocas macetas reemplazan una ventilación adecuada o un sistema de renovación del aire. Su aporte más evidente en los espacios cotidianos se relaciona con la percepción del ambiente, el contacto visual con la naturaleza, la decoración y la sensación de bienestar.

El estudio realizado en Oporto resulta valioso porque no observó las plantas únicamente en un laboratorio, sino que las incorporó en oficinas reales y evaluó la respuesta de las personas que trabajaban allí.

Una presencia sencilla que puede transformar el ambiente 

Incorporar plantas no garantiza por sí solo un aire puro ni una mayor productividad. Sin embargo, puede hacer que un espacio resulte más amable, vivo y agradable para quienes lo habitan durante muchas horas.

Elegir especies adecuadas, ubicarlas donde puedan verse y ofrecerles las condiciones necesarias de luz y riego es una manera sencilla de integrar la naturaleza en los ambientes interiores.

Quizás su mayor valor no esté solamente en aquello que pueden absorber, sino también en lo que nos permiten recuperar: una pequeña conexión cotidiana con el mundo vegetal.

Fuente: Felgueiras, F.; Mourão, Z.; Moreira, A.; Fonseca Gabriel, M. (2026). “Nature-Based Solutions for Office Workers: A Randomized Controlled Trial on Indoor Plants to Enhance Well-Being and Productivity”. Environments, 13(8), 457. 

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