La Salvia officinalis, sus propiedades como planta medicinal

 Salvia officinalis, detalle del follaje

 

La salvia officinalis es un pequeño arbusto aromático y medicinal que llega hasta los 75 cm. de altura aproximadamente. De tallo cuadrangular, erguido, ramificado, recubierto por pelos cortos y de color blanquecino. Pertenece a la familia de las Labiadas o Lamiáceas. Nativa de la cuenca mediterránea, donde crece de manera silvestre, hasta los 800 metros de altitud.

Es perenne, posee hojas opuestas, gruesas pero blandas, oblongas, aromáticas, aterciopeladas y vellosas. De color verde grisáceo pálido. En climas con inviernos muy fríos suelen perder las hojas. Las flores se agrupan en espigas terminales de 3 a 6 flores en el extremo de las ramas; de color azul violáceo o blanco. Florece desde fines de la primavera hacia comienzos del verano.

En la Historia 

Antiguamente considerada como una hierba sagrada por los romanos por sus amplias cualidades tanto culinarias como medicinales. Su nombre Salvia se remonta a la época romana y derivan del latín «Salvare» que significa curar o salvar, en alusión a las propiedades medicinales de la Salvia officinalis; popular planta o hierba aromática muy utilizada en la cocina para aromatizar una gran variedad de comidas.

También probablemente utilizada entre los antiguos egipcios para tratar las enfermedades abdominales, dolor de dientes y asma. En el papiro Ebers redactado alrededor del 1550 a.C. es mencionada como remedio contra las erupciones y picaduras.

En el 790 es descripta en el «Capitulare de villis de Carlomagno y Luis el Piadoso el cultivo de la Salvia en los jardines de los monasterios. En el siglo IX , Walfrid Strabon, un monje benedictino del monasterio de Reichenau, comienza su poema Hortulus en su tratado de botánica Libre de Cultura Hortorum con las virtudes de la Salvia entre las plantas medicinales que cultivaba en su jardín. 

Un poeta de tiempo muy remoto decía sobre la Salvia… «¿Por qué ha de morir el hombre, mientras haya salvia en su jardín?»

Propiedades de la Salvia

Astringente, antiséptica, antiespasmodica, carminativa, antitranspirante, digestiva, emenagoga, estimulante, regulador menstrual, antifúngica, hipoglucemiante y vulneraria en uso tópico.

  • La salvia es un remedio contra dientes y encías flojas, inflamación de la garganta y tonsilitis, mucosidades de la garganta y el estómago, tos, diarrea, sudor, enfermedades de los riñones e hígado, mala digestión, ronquera, etc.
  • Con las hojas de la salvia pueden obtenerse dientes blancos si se frotan con ellas.
  • La cocción o el té de salvia es un excelente medio para lavar la cabeza, limpia el cuero cabelludo y combate las impurezas.
  • Como la mayoría de las enfermedades provienen de la escasa secreción de la orina y el estreñimiento, malestares, que combate la salvia en especial manera, pues tiene un efecto depurativo y curativo sobre los riñones, la vejiga y el estómago.
  • Combate toda clase de catarros, asma, también elimina el ácido úrico.
  • Daños o dolencias como picaduras de abejas, avispas, arañas, mordeduras de perros y venenosas. En estos casos lavarse la herida con frecuencia con té de salvia y colocar sobre ella hojas machucadas de esta renovándolas. 
  • La salvia regulariza la menstruación, combate los trastornos de la menopausia y favorece la fertilidad femenina.
Principios Activos

Ácidos fenólicos, flavonoides, terpenos, taninos y aceites esenciales.

Partes utilizadas

Las hojas sanas, frescas o secas.

Modos de Preparación

Decocción, tisana, infusión, aceites esenciales (aromaterapia), jarabe, jugo fresco y tintura. En las infusiones y decocciones se utilizan de 20 a 30 gr de hoja por litro de agua.

¿Cómo hacer una cura con Salvia?

De tener en casa una planta de Salvia es preferible realizar la cura con un té o un jugo fresco. Cada 3 horas de una a tres cucharas del jugo fresco o cada hora de 5 a 7 cucharas del té preparado con hojas secas. 

Contraindicaciones

Embarazo, lactancia y tumores mamarios. 

Recolección

La recolección como en el resto de las hierbas aromáticas, es importante realizarla antes de la floración para así obtener una máxima concentración de esencias volátiles y hojas más sabrosas y tiernas. Como es una hierba perenne, se van recogiendo a medida que se necesita; siempre que no esté en flor.

La conservación en seco es mejor que la congelación porque de esta manera pierde su aroma. La desecación debe ser completa, para evitar la aparición de hongos, por este mismo motivo se recomienda guardar las hojas secas en frascos herméticos.

En la cocina

Ampliamente utilizada en la cocina como hierba aromática, para todo tipo de carnes (pescado, cordero, vaca, pato y de caza). Es una excelente opción con las pastas, como el riquísimo, simple y aromático ravioli di zucca, burro e salvia (ravioles de calabaza con manteca y salvia). Es infaltable en el tradicional saltimbocca (plato de carne italiano). En Inglaterra se elabora un queso aromatizado con salvia. Es un gran condimento para las pastas, carnes y guisos. Es empleada también para hacer licores y aromatizar vinagres. Asimismo se puede utilizar cruda en ensaladas. 

Otros usos

Se utiliza para hacer pastas dentífricas y como repelente de insectos. En la mitología se le atribuía el don de volver inmortales a las personas.

 

Salvia officinalis-Salvia, nativa del sur de Europa

Fuente:

Carlos Kozel. Salud y curación por yerbas (1957). Ed: La Misión.

Maria Teresa Della Beffa (2003). El gran libro de las hierbas. Ed: Planeta.

Jean-Marie Polese, Simone Devaux. Plantas Aromáticas y Culinarias. Ed. Tikal.

Santi Jàvega i Burgos «l’herbolari» (2014). La flora medicinal d’Osona i els seus usos etnobotànics.

Dr.Fabián J.Ciarlotti – Dr. Hugo Golberg (2015). Ayurveda y Plantas Medicinales. Ed: Lea.

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