Villa Adriana, jardines imperiales de la Antigua Roma

Canopo con replicas de Ares (dios olímpico de la guerra) y Hermes (dios olímpico mensajero) en la mitologia griega

 

Canopo con replicas de Ares (dios olímpico de la guerra) y Hermes (dios olímpico mensajero) en la mitologia griega

 

En el año 1999 la Villa Adriana fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por UNESCO.

 

Ubicación geográfica: ubicada en las afueras, hacia el noreste de Roma (23 km.), en la antigua Tibur, actual Tívoli. Es una ciudad del Lacio, provincia de Roma, construída en el siglo IX a.C. Tívoli, fue uno de los lugares favoritos de veraneo en épocas del Imperio romano.

Estilo: combina los mejores elementos del legado arquitectónico de Egipto, Grecia y Roma.

Superficie: de las 300 hectáreas de su perímetro, actualmente se encuentra emergida apenas una quinta parte.

Un poco de Historia: Publio Elio Adriano -segundo emperador romano nacido en España- era el sobrino segundo de Trajano y heredero. Miembro de la dinastía Antonina y el tercero de los cinco emperadores buenos de Roma. Asumió el poder el 2 de agosto del 117 d.C., el imperio romano se encontraba en pleno apogeo y expansión. Consideró que había finalizado la fase de conquista y era hora de atenciones especiales y estabilidad. Con este fin, Adriano, emprendió una serie de viajes, donde luego plasmaría sus ideas (enriquecidas por los viajes sobre todo a Grecia y Egipto) reconstruyendo sus lugares favoritos en su villa de recreo, concebida como una pequeña ciudad de campo; donde dicidiera pasar los últimos años y desde allí gobernar el Imperio. Adriano además de ser un excelente político, poseía una amplia cultura y sensibilidad artística. Era una apasionado de la arquitectura. Adriano dotó de una gran cantidad de esculturas y obras de arte en los diferentes ambientes de la villa. Luego de su muerte (a los 62 años en el 138 d.C.), los Antoninos -directos sucesores- continuaron frecuentando la villa como residencia veraniega, aunque luego fue olvidada poco a poco. Diocleciano la restauró a finales del siglo III. Décadas más tarde, Constantino, se llevó de la villa un gran número de obras de arte a Constantinopla, la nueva capital de Oriente. Con el tiempo, siguió el destino de todos los grandes monumentos romanos, el abandono. En el siglo VI -los siglos oscuros- en estos lugares acamparon ejércitos godos y bizantinos. A finales del siglo XV el papa Alejandro VI Borgia, promovió las primeras excavaciones. A mediados del siglo XVI, el cardenal Ippolito II d’Este (hijo de Lucrezia Borgia) ordenó una de las mayores excavaciones, quién en ese momento era un poderoso gobernador de Tívoli. Éste contrataría, al gran arquitecto Piro Logorio, para rediseñar la Villa d’Este (propiedad del cardenal). Piro Logorio, a pedido y con permiso de la máxima autoridad de Tívoli, excavaría en la villa Adriana, en busca de estatuas y preciosos mármoles para decorar la Villa d’Este.

 

 

La Villa Adriana es uno de los complejos arqueológicos romanos más famosos.

 

Características: la Villa Adriana es un amplio conjunto de construcciones que el emperador Adriano erigió entre el 118 y 138 d.C.; así lo indican los sellos de fabricación en los ladrillos. A la villa, en sí, se accede a través de un murallón de unos nueve metros de alto. El único que ha quedado intacto del complejo original y que completado con pórticos sobre ambos lados, recibe el nombre de Pecile.

El Pecile: delimitaba un amplísimo espacio rectángular de 232 x 97 metros, donde en el centro se encuentra el estanque restaurado. En alusión al pórtico policromado, Stoa Poikilè (monumento de la antigua Grecia erigido en el Ágora de Atenas). Los pórticos ofrecían una pensada condición climática, para un magnífico y beneficioso paseo de tarde por el lado norte durante la temporada estival y por el lado sur durante la temporada invernal.

El Canopo y el Serapeo: el espacio más célebre de la villa y probablemente el principal de ésta. El primero es un amplio estanque de 119 x 18 metros y el segundo, según las excavaciones, ha sido identificado y comparado bajo el concepto de triclinio (en latín estancia destinada a un comedor formal en un edificio romana-grecorromana), un refectorio. El Serapeo se remite al culto egipcio a los dioses, se compone de una gruta dividida en dos. La alberca longitudinal, delimitada y ornamentada con esculturas clásicas griegas, las -cuatro- cariátides (figura femenina esculpida con función de columna), los -dos- silenos (dios menor de la embriaguez y padre adoptivo de Dionisio, dios del vino) y columnas de mármol a los costados. Las esculturas corresponden a dioses de la mitología griega: Ares (dios olímpico de la guerra), Hermes (dios olímpico mensajero de las fronteras y viajes), Atenea (diosa de la guerra y la sabiduría). Por último, decoran este recinto, un cocodrilo de mármol, que poco queda de el.

El Patio de las Bibliotecas: debe su nombre a las bibliotecas griega y latina, dos edificios gemelos verticales, identificados como triclinios de verano. Esta área está actualmente ocupada por un Olivar secular y aún no ha sido excavada en términos arqueológicos. Sin embargo, las hipótesis, dicen que habían sido colocadas fuentes y bancales. Saliendo por el lado oeste del Patio de las Bibliotecas, se baja al Teatro Marítimo.

La Villa de la la Isla o Teatro Marítimo: junto con el Canopo uno de los espacios más singulares de la Villa Adriana. Dónde el agua también es el protagonista. Un canal en forma de anillo, encierra un espacio circular, una especie de pequeña isla. Alrededor del canal se desarrolla un corredor con pórticos anular, delimitado por un muro en el cual se suceden cuarenta columnas jónicas. Desde aquí se podía pasar a la pequeña isla, a través de dos puentes levadizos de madera.

 

 

Cómo llegar a la Villa Adriana…?

Se puede llegar en transporte público. En autobús desde la estación de metro Ponte di Mammolo (línea B) salen los autobuses COTRAL que hacen la ruta Roma-Tívoli, cada unos 40 minutos aproximadamente y tarda otros 40 minutos en llegar. El coste del billete es de 4€ ida y vuelta. El autobús tiene una parada a unos 300 metros del ingreso a la Villa. Recomendación, estar atento, ya que las paradas no son anunciadas.

La entrada a la Villa Adriana es paga, cuesta 8€.

maqueta de la Villa Adriana. Foto: Libro Villa Adriana. Ed.: Lozzi Roma

 

Fuente: Libro Villa Adriana. Editorial: Lozzi Roma. www.villa-adriana.net

 

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