Los pulgones en las plantas
Los pulgones son pequeños insectos parásitos con alas, poseen un aparato bucal picador; de varias generaciones durante su vida. El cuerpo es una unidad con cabeza, tórax y abdomen comprimidos lateralmente. Pueden ser de color verde, rojo, amarillo o negro. Dependen de la planta que se alimentan y se dispersan lentamente. Se localizan en el envés de las hojas, en pimpollos y tallos. Su ciclo es verano e invierno.
Los pulgones son una de las plagas más fáciles de controlar aunque hay que considerar que son muy dañinos en sus etapas ninfales y adultas.
Junto con las cochinillas, los pulgones son una de las plagas más frecuentes en las plantas ornamentales y árboles frutales.
Daños que ocasionan los pulgones en las plantas:
- Inyectan toxinas y transmiten enfermedades.
- Deforman raíces, brotes, pimpollos y flores.
- Segregan sustancias azucaradas que atraen a hormigas que los cuidan.
- Provocan la aparición de la fumagina (hongo saprofito, en forma de fieltro, parecido al hollín).
- Hojas con manchas foliares, enrulamientos y clorosis.
- No ocasionan la muerte en las plantas.
Es muy importante aplicar el producto adecuado en tiempo y forma, siguiendo las instrucciones del fabricante, respetando las dosis y efectuar una aplicación uniforme sobre toda la planta afectada, y no intoxicarla, volver aplicar según indicaciones en el prospecto para no generar una resistencia (este caso se da cuando una plaga dejar de ser susceptible a un producto por el cual era controlado anteriormente).
Los productos químicos actúan de una manera más rápida en comparación a los orgánicos, aunque no hay que abusar del uso.
En lo que se refiere a hortalizas, plantas aromáticas y todo tipo de plantas que se vayan a ingerir como los frutos de los árboles frutales, es imprescindible leer atentamente el período de carencia como todas las instrucciones del fabricante y sumo cuidado a la hora de su aplicación. Preferentemente durante el día, con horas de sol.
Existen tratamientos caseros, naturales y ecológicos; aunque requieren de una aplicación perseverante, constante y diaria, mediante un tratamiento más extenso para poder combatirlo. Considerando que son naturales, requieren de paciencia y tiempo, acompañado de una aplicación integral y homogénea en toda la planta afectada, ya que no se trata de fitoterápicos sistémicos, los cuales ingresan en la planta, penetrando en la cutícula del vegetal y ejercen su grado de toxicidad en diferentes lugares de la planta.
Este tipo de tratamientos son los que se utilizan en los huertos orgánicos, los cuales deben estar libres de fertilizantes químicos y de fitoterápicos.
Infusión de Manzanilla:
Hervir ½ litro de agua, agregar 50 gramos de Manzanilla y dejar reposar 1 hora. Colar y una vez que haya enfriado, pulverizar las plantas, hojas y tallos afectados. Es recomendable, repetir durante la aplicación durante 3 días seguidos y mantener el tratamiento entre 2 y 3 semanas. Plaga: pulgones.
Infusión de Menta:
Hervir ½ litro de agua, agregar 50 gramos de Menta fresca y dejar reposar 1 hora. Colar y una vez que haya enfriado, pulverizar las plantas, hojas y tallos afectados. Es recomendable, repetir durante la aplicación durante 3 días seguidos y mantener el tratamiento entre 2 y 3 semanas. Plaga: pulgones.
Agua jabonosa:
Diluir 10 gramos de jabón blanco de lavar la ropa (sin perfume, ni aditivos) en 1 litro de agua. Antes de aplicar el agua, extraerlas manualmente en la medida de lo posible todas las cochinillas, con un guante. Luego, mezclar bien y pulverizar las plantas, hojas y tallos afectados. Posteriormente, embeber un algodoncito en esta misma agua jabonosa y pasarla bien por ambos lados de las hojas y tallos, es más efectivo para el 1º día de tratamiento y durante los 2 siguientes días, pulverizar toda la planta. Lo ideal es repetir la aplicación entre 2 y 3 semanas. Plagas: pulgón, mosca blanca, cochinilla (con algodón, hoja x hoja).
Alcohol de Ajo:
Triturar 5 ajos en la licuadora, minipimer o mortero, agregar ½ litro de agua y ½ litro de alcohol fino, realizar una mezcla bien homogénea. Colocar en un frasco o bote con tapa y mantener en la nevera. Pulverizar las plantas afectadas. Plagas: pulgones y ácaros.
Azufre en polvo:
Espolvorear con azufre en polvo las zonas afectadas, el azufre cuanto más fina son sus partículas mayor es su poder funguicida. También se puede utilizar el azufre sublimado, flor de azufre. Evitar su aplicación en días con altas Tº. El Azufre es tanto preventivo como curativo. Plagas: pulgones y ácaros. Enfermedades: oidio y torque.
Cabe destacar que los remedios caseros, naturales y ecológicos, para que surjan efecto y se hagan visibles sus cualidades curativas, es muy importante la persistencia en la aplicación y hacerlo durante 3 días seguidos y luego repetir el tratamiento, lo ideal durante un mes.









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